Opinión

Autor: Abraham Coiman

11:16 am
10
Jun
2010

Por: Abraham Coiman

Cristo señor, padre nuestro, nacido en Jerusalén bajo la fe y las costumbre Judías, punta de lanza de un movimiento revolucionario y religioso, que buscaba rescatar los valores y principios básicos de una sociedad, tales como la solidaridad, el amor la prójimo, hermandad, fraternidad, honestidad, igualdad, entre otros. Su escuela fue atacada, golpeada y desprestigiada por miembros burócratas del seno de la sociedad Judía; hasta los mismos apóstoles terminaron “vendiendo” la fe cristiana al imperio romano, quien termino convirtiéndose en crisol del cristianismo, desechando las ideas revolucionarias de Jesús: “mas fácil será que un camello pase por el ojo de una aguja, a que un rico entre en el reino de Dios”

Bolívar nuestro padre Libertador, General de la patria Indo-Americana, encendió el pebetero de llama de la emancipación, con una revolución de luz, libertad, igualdad, para todos los hombres, mujeres, niños y niños oprimidos a lo largo de trecientos años por el yugo Español, quienes habían exterminado a nuestros ancestros indígenas y su cultura milenaria con más de 3.000 años de existencia.

El movimiento independentista revolucionario de Bolívar, al igual que el de Jesús, fue golpeado por una avasallante avalancha de mentiras, intrigas y calumnias por parte de burócratas, oligarcas, miserables serviles del imperio. Razón tenía el libertador cuando exclamó ya es su ocaso: “he arado en el mar…Don Quijote, Cristo y Yo; los más grande majaderos de la historia”.

Se encargaron Páez y Santander de ponerle fin (por ahora en esa época) al sueño Bolivariano de la integración americana, ¡ayyy balazos mataron a Sucre¡, ridiculizaron a Robinsón, lo trataron de loco y hereje, la traición a la vuelta de la esquina, los sueños frustrados, un pueblo ciego e ignorante siendo instrumento de su propia destrucción, no le bastó a la oligarquía 300 años, querían mucho más, tal cual bacteria que corroe y destruye los pilares sociales y morales de un pueblo recién liberado del yugo español.

Dieciocho años más tarde la historia se repitió, cuando volvió hecho millones Tupac Amaru, volvió convertido en el General del pueblo Soberano Ezequiel Zamora. Tierras y Hombre Libres, Horror a la Oligarquía, Patria para los pobres; fueron sus consignas, no había pueblo, caserío, aldea, por donde Zamora pasara que no se uniera a su causa revolucionaria. Heredero de Cristo, de Bolívar, de Robinson, levantó sus armas a favor de un pueblo que seguía oprimido, a quien la causa independentista se volvió sal con agua.

Falcón y Guzmán, los traidores del pueblo, quienes hacían una supuesta “Revolución”, quienes vendieron la memoria de Guaicapuro, de José Leonardo, traicionaron a Zamora, lo mataron, lo desprestigiaros, lo utilizaron de trampolín, ¡y valla que les resultó! terminaron su vida en la opulencia, en la riqueza. ¿Será que entraron al reino de dios?. Su “revolución” solo sirvió para cambiar a un ladrón por otro ladón, a u explotador por otro explotador, y seguía el pueblo pobre, miserable, desarrapado, sin Bolívar, Sin Zamora, Sin Sucre. Pero sin con muchos Páez y Santander.

Gracias a la Revolución Bolivariana el pueblo a despertado de su letargo, ha rescatado del abismo del olvido a Bolívar, a Sucre, a Robinson, a Zamora, ahora lo tenemos a ellos y a Chávez, comandante de este pueblo soberano, que ha dado su vida por hacer una verdadera revolución, por continuar la obra emancipadora de nuestro epónimos libertadores, que busca darle todo el poder al pueblo, establecer las bases de una democracia participativa y protagónica, con inclusión social, para que los herederos de Páez y Santander no sigan explotando al desposeído.

Sin embargo existe otra “revolución” de los que se visten de rojo hasta la ropa interior, quienes le hacen el juego de a la burguesía parasitaria, quienes se niegan a transferirles el poder al pueblo, utilizando la burocracia como mecanismo de dominación, satisfaciendo sus oscuras apetencias, en pos del beneficio y lucro personal, desechando el bien colectivo. Decía nuestro padre libertador en el Discurso de Angostura: “La ambición, la intriga abusan de la credulidad y la inexperiencia, de los hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil” Fariseos hipócritas, creen manejar al pueblo, dándole limosnas y migajas, porque piensan que son una montonera sin educación y formación ideológica.

Pero la historia, el pueblo y el comandante Chávez, se encargaran de apartarlos. Esta naciendo un nuevo orden social encaminado a la formación de un estado comunal, cuya punta de lanza son las organizaciones sociales legitimas del pueblo, como los Consejos Comunales, Las Comunas, los Territorios Comunales; instrumentos sumamente poderosos que finalmente serán los encargados de barrer a esa otra “revolución” y consolidar la verdadera Revolución Bolivariana”

Viva Cristo, Viva Bolívar, Viva Miranda, Viva Rodríguez, Viva Zamora…Patria Socialista o Muerte… ¡Venceremos¡

FRENTE CAMPESINO NELSON LOPEZ