Opinión

Autor: Roberto Malaver

09:32 am
13
Mar
2015

El Centro Comercial San Ignacio es una fiesta que no se acaba nunca. Sin embargo hay gente, en el exterior, que piensa, gracias a los medios de comunicación, que el país está en guerra. Y por allí van parejas abrazadas y sonriendo. Y de repente, el silencio se rompe por el encanto de Cinthya Machado Zuloaga, que se acerca y toma asiento y no espera para comenzar diciendo:

-Obama está enfermo de invasión. Muy enfermo. Eso de decir que Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria para Estados Unidos es como mucho con demasiado, como dicen los marginales por allí. Las invasiones norteamericanos se están convirtiendo en una tradición. A todo presidente que llegue allí le sale su invasión. Y Obama no estaba dispuesto a marcharse sin hacer las suyas. Allí están Libia, Siria. Y además, continúa las que dejó Bush. Es una tradición, así como en Margarita hay la tradición de sacar en diciembre a bailar el Pájaro Guarandol, o el Carite o la lancha Nueva Esparta. Y por lo visto es la única tradición que tiene ese país: las invasiones.

El mesonero llega y dice: “Perdone que invada su territorio, señorita, aquí está su botellita de agua Evian”, y sin decir más nada coloca el café negro sobre la mesa y se marcha, eso sí, de espaldas, para seguir viendo a Cinthya de frente.

Y dice Cinthya: “Desde Estados Unidos tienen años amenazando y atacando países. Y en América Latina tenemos para contar historias. Lo que llama la atención es que es la primera vez que un presidente de ese país dice que Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria para Estados Unidos, cuando todos sabemos que ni militarmente ni económicamente podemos acercarnos a todo el poder que tiene ese país, a menos que enviemos a los guarimberos de María Corina Machado, para ver cómo les va por allá. Y mientras Kerry y Obama hablan de ataques y amenazas, lo que queda en la oposición no sabe qué decir, sacan un comunicado que si uno lo lee entre líneas -hay expertos en eso- pareciera que están deseando que nos invadan. Lo que sí existe es una invasión de rumores en la MUD con respecto a sus elecciones primarias, eso sí parece que lo van a resolver con una invasión. Mi padre dice que él también tuvo una amenaza inusual y extraordinaria, tan extraordinaria, que al otro día se casó con mi mamá para evitar la invasión”.