Mundo

27
Jun
2015

Latinoamérica ha entrado en un período “sombrío” en materia de inversiones extranjeras directas (IED), con un marcado descenso en los flujos dirigidos a las industrias extractivas. Sin embargo, los flujos de inversión extranjera en la región han sido significativos en el contexto mundial, que en 2014 disminuyó en un 16%.

Brasil fue el primer destino de la región, con un ingreso de IED de 62.500 millones de dólares, pese a seguir registrando un ligero descenso de las entradas de inversiones por tercer año consecutivo (una bajada del 2%), según un informe publicado por la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Chile, por su parte, recuperó su posición como segundo mayor destino de entradas de IED en la región. Las inversiones aumentaron un 38%, un poco más de 23.000 millones de dólares, impulsadas por los niveles excepcionalmente elevados de las ventas realizadas en el marco de fusiones y adquisiciones transfronterizas, que se triplicaron con creces y se cifraron en 9.000 millones de dólares.

Mientras que México fue el tercer mayor receptor de IED en Latinoamérica, a pesar de que las entradas se redujeron casi a la mitad, 23.000 millones de dólares, por una disminución marcada en las ventas transfronterizas.

Colombia, por su parte, a pesar de una caída del 21%, mostró estabilidad gracias al aumento de inversiones en manufacturas, finanzas, transporte y comunicaciones.

Perú cierra el ‘ranking’ de los cinco principales destinos de inversión directa en la región, pero también experimentó una reducción del 18% en inversiones, señala la UNCTAD.

RT