Opinión

Autor: Paréntesis Crítico

11:00 am
08
Mar
2011

¿Cuál es el “camino correcto” para el presidente de Chile, Sebastián Piñera, luego de criticar otra vez, y como se esperaba desde hace mucho tiempo, al Gobierno Bolivariano de Venezuela?.

Según este acaudalado empresario de derecha, el hombre más rico de Chile (para más señas), nuestro país no es un ejemplo a seguir y “ha disminuido la intención” de exportar la revolución socialista. Olvida este tecnócrata, descendiente y defensor de las políticas más atroces del fallecido dictador Augusto Pinochet, que en la patria que vio nacer a Simón Bolívar el gobierno actúa para beneficiar a la mayoría de la población, mayoría que durante más de cuatro décadas fue excluída por políticos de derecha que hoy están en la oposición y que anhelan, cual hienas, regresar al poder para quitarle sus conquistas al pueblo, saquear a la nación y entregarla a la bota estadounidense.

No es la primera vez que el inquilino del Palacio de La Moneda dirige sus baterías contra la administración Chávez. Ya en diciembre de 2010 dijo al diario “El Mercurio”, el mismo al que la CIA financió a principios de la década de los 70 para que publicara informaciones contrarias al gobierno socialista de Salvador Allende, que estaba “preocupado” porque (a su juicio) en Venezuela se estaban empezando a “restringir los derechos humanos y las libertades”. Este pichón de Álvaro Uribe, de Vicente Fox o de José María Aznar, (que se convirtieron por cierto en polvo cósmico), ha expresado que el modelo que él aplica en Chile es muy bueno y que Venezuela, obviamente, “no va por el camino correcto”.

Entonces, ¿cuál es el “camino correcto”? ¿Entregar los países a los capitalistas que no piensan en las necesidades de los pueblos, sino en su lucro personal? ¿Hipotecar esta generación y las futuras generaciones a los dueños del capital? ¿no dejarles opción para que logren su independencia verdadera porque sus riquezas fueron cedidas a las potencias económicas del orbe, más concretamente a Estados Unidos? ¿El “camino correcto” es el enriquecimiento de una pequeña minoría oligárquica en perjuicio de la gran mayoría popular?.

A Piñera, burgués que tiene como panacea a su norte imperial, hay que decirle que su homólogo, Hugo Chávez, a quien le debe respeto, es una persona altruista que siente al pueblo en su esencia porque viene del mismo pueblo pobre, mancillado, y hasta sin oportunidades en el antes abandonado campo venezolano. Al dueño de TV Chile y la aerolínea LAN Chile, (por citar dos de sus empresas) le recordamos que Venezuela es un territorio libre de analfabetismo, con bajos índices de pobreza extrema (ojalá fuera índice cero) y con posibilidades para cualquier tipo de actividad comercial, todos estos indicadores certificados por organismos internacionales como la propia Organización de Naciones Unidas (ONU).

Señor magnate Piñera, Venezuela es referencia positiva en el mundo. Es un pueblo aguerrido que lucha por un futuro grande y con independencia real, sin ser colonia de nadie.

Nuestro país, lejos de ser anónimo, cuenta con un gobierno progresista que es un actor activo que aboga por un mundo multipolar. Venezuela es protagonista principal en el concierto de naciones que buscan un nuevo modelo democrático de gobierno, que piense en el ciudadano y no ciegamente en las recetas macroeconómicas del mercado capitalista.

Señor Piñera, en Venezuela sabemos en qué dirección vamos y estamos convencidos de que nuestro norte no son sólo indicadores macroeconómicos abultados en contraste con amplios sectores de la población empobrecidos y capitalistas multimillonarios de dudosa reputación ante las leyes, o para decirlo mejor oligarcas como usted. Cuando el gobierno revolucionario del presidente Chávez se preocupa por proporcionar alimentación, salud, educación y vivienda, especialmente para los más necesitados, es obvio que estamos por lo menos muchísimo más cerca del camino correcto que otras naciones donde todo se ve en función de las ganancias de unos pocos y el olvido de las grandes mayorías.