Mundo

28
Ene
2015

El mar de las Antillas vio nacer un 28 de enero de 1853 a José Martí, hombre con cualidad visionaria que marcó una impronta moral por sus raíces en el pensamiento político y filosófico.

Cuba que lo acunó en sus brazos libertarios, hace patente la vigencia de su mensaje independentista bajo los principios de la unidad e igualdad con una prosa impecable y de profundo sentido social.

Bienaventurado por sus dotes en la poesía, hicieron de José Martí el creador del ensayo “Nuestra América” en 1891 que plantea el punto de partida para formar al hombre desde sus propias raíces, y en la que se determina el carácter insigne de hombres y mujeres que luchan por una causa reivindicativa.

El olfato periodístico de José Martí le avizoró que “los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas. Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de Los Andes”, plasmó el “apóstol de la independencia de Cuba” en Nuestra América.

La cosmovisión que primó en Martí le permitió consolidar su intención pedagógica para sacar a la luz el tipo de educación: el autoritarimo y en el que “se está cometiendo en el sistema de educación en la América Latina un error gravísimo: en pueblos que viven casi por completo de los productos del campo, se educa exclusivamente a los hombres para la vida urbana, y no se les prepara para la vida campesina. La educación nueva hacía surgir al hombre nuevo del cual América Latina estaba necesitada: Hombres vivos, hombres directos, hombres independientes, hombres amantes, eso han de hacer las escuelas, que ahora no hacen eso”.

José Martí que logró fusionar la literatura con el pensamiento político, imprimió una personalidad crítica y de verbo sabio que lo empoderaron de un pensamiento humanista para elevar la necesidad de cambios estructurales por América más justa.

Su estela en los líderes de la región

Fundador de la organización política Partido Revolucionario Cubano (PRC), columna fundamental para lograr la independencia de Cuba del imperialismo español, en 1892; es también autor intelectual de la revolución de Fidel Castro que captó perfectamente aquella frase martiana: ‘la mejor manera de decir es hacer’.

Y Fidel Castro siguió haciendo cuando le cortó las garras al “tigre de afuera” y por las que nunca se vio comprometida la dignidad cubana que siempre ha tenido presente la no injerencia en su dinámica política.

La postura Bolivariana de Hugo Chávez, se apoyó en el pensamiento martiano para conducir los hilos de un socialismo desde el sur con la certeza de que la unión con Cuba abriría paso a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) para derrotar una vez más esas garras avizoradas por Martí.

A partir de ahí y pasando por la Cordillera de los Andes, brotó un sentir revolucionario que desentrañó el significado de patria: un derecho a la economía, al acercamiento y al derecho a ser sujetos políticos.

TeleSur

 

Hacer un comentario.



Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Patriagrande no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicar aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentarios