Deportes

03
Feb
2016

El monarca venezolano siempre vino de atrás y se impuso en diez innings al campeón dominicano en el Estadio Quisqueya.

Perdió los dos primeros juegos de la final venezolana ante Navegantes del Magallanes. Tigres de Aragua se sobrepuso. Le remontó el tercer partido al cerrador Hassán Pena y se tituló campeón. Nunca rendirse era el lema enarbolado. No es de extrañar que la misma consigna fuera empleada en la Serie del Caribe.

Anoche la manada bengalí lo volvió a hacer. Comenzó cuatro carreras abajo ante Leones del Escogido, monarca de República Dominicana que contaba con el empuje de su público en el Estadio Quisqueya de Santo Domingo. Superaron el obstáculo, al igualar en el tercer inning. A partir de allí fue un toma y dame, siempre con los melenudos caribeños al frente.

El taponero Fernando Rodney hizo su aparición en el noveno acto para ponerle freno a la resistencia rayada. Fue inútil. Infield hit de Dariel Álvarez puso la paridad en la pizarra a siete rayitas.

¿Existe alguien capaz de detener el corazón de los aragüeños? Escogido pensó que podría ser el relevista José Veras, que posee nueve años de experiencia en las mayores. Tampoco pudo.

El derecho fue emboscado por un doble de Hernán Pérez y un sencillo de Juniel Querecuto. La remontada estaba concretada. Tigres había vencido en diez capítulos, con pizarra de 8 por 7.

No hay duda que el héroe resultó Querecuto al conectar el hit de la victoria. Pero otros tuvieron centelleos que iluminaron el sendero del triunfo. Por ejemplo: El cubano Álvarez, al impulsar tres rayitas; o Ronald Belisario, quien se apuntó la victoria con un relevo inmaculado de 2.0 tramos.

Es el segundo triunfo del campeón criollo en el clásico caribeño. Hoy va por el triunfo que les asegure un puesto en las semifinales.

Omar Bencomo Jr. va contra Mazatlán

Solo hay un refuerzo en la rotación de Tigres de Aragua para la Serie del Caribe: Omar Bencomo Jr. Y esta tarde (3:20 pm) le tocará el reto de enfrentar a Venados de Mazatlán, campeón de México y el único equipo invicto en lo que va de clásico regional.

El derecho tuvo un largo receso, pues no ve acción desde el 16 de enero, cuando reforzó a Tiburones de La Guaira en las semifinales del circuito venezolano. Su equipo original es Bravos de Margarita.

Bencomo fue uno de los mejores abridores en la ronda regular criolla, al dejar una efectividad de 2.58 en 69.2 innings de labor. Su récord fue de cinco ganados y tres perdidos.

Si bien el refuerzo fue anunciado por el cuerpo técnico bengalí antes de arribar a República Dominicana, podría haber un cambio de última hora. Es posible que Marcus Walden abra, pues tiene boleto de regreso para Estados Unidos mañana, día que tenía pautado iniciar contra Cuba.

Venados le pasó por encima a Ciego de Ávila

El peyorativo pseudónimo “Cenicienta”, utilizado para calificar a un equipo como el más débil de alguna justa, ya no existe en la Serie del Caribe. Antes los portadores del remoquete eran los clubes de México, pero en el último lustro representantes aztecas han ganado el torneo tres veces.

El mejor ejemplo de la extinción del apodo es la actuación de Venados de Mazatlán en el clásico regional de este año. La novena conquistó ayer su segunda victoria en dos juegos, al pasarle por encima a Tigres de Ciego de Ávila (9 por 3).

El careo comenzó tras una hora de atraso por el aguacero que cayó en el Estadio Quisqueya de Santo Domingo, República Dominicana, donde se efectúa el certamen de equipos campeones.

Pero la precipitación no mojó la pólvora de los monarcas aztecas que, en el segundo inning, pisaron el plato en tres ocasiones gracias a un doble barre bases del receptor Sebastián Valle.

El racimo envió a las duchas a Vladimir García, iniciador de los antillanos y uno de los lanzadores estelares de la selección cubana.

La historia fue completamente diferente para Eddie Gamboa, abridor de Venados, que laboró por 5.2 capítulos. En el sexto tramo toleró las tres carreras rivales, producidas por hits del inicialista Ariel Borrero y el jardinero izquierdo Lourdes Gourriel Jr.

Pero el daño ya estaba hecho. Los de Mazatlán ganaban 6 por 3, cuando llegó el rally definitivo en el séptimo capítulo.

Dobles del cubano Yuniesky Betancourt y el cátcher Valle, desembocaron en tres carreras para darle cifras finales al encuentro.

La clave de la derrota de Ciego de Ávila fue el casi inexistente bateo oportuno, pues sus paleadores apenas conectaron tres imparables en 15 turnos con hombres en posición anotadora.

La victoria deja a Venados a ley de un triunfo más para asegurar su presencia en las semifinales. Además, el equipo acumula un récord en Series del Caribe de 19 ganados y 31 reveses.

Ciudad Caracas

 

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