Economía

Armando León
Durante el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, protagonizado por la cúpula de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), se llevó a cabo una confrontación política enraizada en este poder económico, la cual pretendió impedir que el gobierno legítimo y constitucional del presidente Hugo Chávez desarrollara una política económica con una fuerte base social.
La confrontación política atentó contra la paz de la sociedad venezolana y afectó las tendencias positivas que venía registrando la economía, a tal punto que estas acciones de desestabilización contra la democracia tuvieron un costo estimado entre 15.000 y 18.000 millones de dólares.
Según comentó el director del Banco Central de Venezuela (BCV), Armando León, el costo económico de dichas acciones de desestabilización estuvo en torno al 10% del Producto Interno Bruto (PIB).
“Fue un comportamiento de locura, de gente que no midió la consecuencias sociales y humanas de su comportamiento y cuando uno revisa las estadísticas históricas se da cuenta de que fue así”, exclamó.
Otras cifras estadísticas contenidas en un informe del ente emisor registran que durante dicho período también la formación bruta de capital fijo descendió de forma relevante después de venir experimentando una tendencia positiva.
En este sentido, este indicador cayó desde 26,1% en que se encontraba en 2001 en más de 10 puntos hasta el 16,0 % en 2003, para volver a repuntar una vez superados los efectos nocivos que produjo la conspiración política de derecha, hasta alcanzar 33,7% en 2007.
Asimismo el desempleo se incrementó producto de estas acciones de desestabilización hasta alcanzar un pico de 15,7% en 2002 y 15,4% en 2003, situación que posteriormente fue controlada manteniendo una tendencia a la baja hasta llegar a 7,7 % en 2010.
Durante ese período se afectó además la calidad del empleo disponible, provocando un aumento del sector informal hasta 52,3% en 2002 y 52,5% en 2003 mientras que la formalidad cedió terreno para recuperarse, una vez disipadas las maniobras de saboteo contra el aparato productivo nacional.
Economía superó afectación
El director Armando León considera que la decantación que se vivió producto del golpe de Estado del 11 de abril permitió que posteriormente la economía creciera de una manera más armónica.
“Donde además mejoró el empleo formal, que supera al 50%; el compromiso social de las empresas ha sido mayor; la inversión en el área de alimentos y agroindustria mejoró de manera sustancial”, refirió.
De igual manera, durante el fuerte impacto que significó dicho período para la economía nacional el Gobierno Nacional hizo esfuerzos para sostener muchos de los avances sociales que progresivamente venía alcanzando, es así como durante este período el ingreso mínimo legal de las familias venezolanas se ha mantenido por encima del valor de la canasta alimentaria normativa, proporción positiva que se ha mantenido hasta los actuales tiempos.
Otros de los avances sociales que se lograron sostener durante dicho período es el alcance del sistema de salud pública, el cual atiende a más del 81% de la población venezolana según revela la Encuesta de Hogares por muestreo que desarrolla el Instituto Nacional de Estadística (INE) así como la ampliación de las misiones educativas.
Estos avances sociales han sido posible por la inversión social que ha mantenido el Gobierno Nacional en los últimos diez años la cual supera los 330 mil millones de dólares.
Dicha cifra coloca la inversión social por encima del 60%, lo cual representa una diferencia de 24 puntos porcentuales sobre la inversión social que se realizó en el país en la década anterior a la llegada del gobierno de Hugo Chávez.
Potencialidad económica
Sobre la potencialidad de la economía venezolana, el ministro del Poder Popular para la Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, recordó que después de la superación del golpe de Estado y el sabotaje petrolero se registraron 22 trimestres sucesivos de crecimiento económico, a una alta tasa para la economía venezolana de 9%.
“Como fue posible que durante 22 trimestres consecutivos después de superado ese colapso hubiese una tasa que inclusive era superior a lo esperado, allí vemos el potencial de la economía nacional”, explicó.
Explicó que el sector privado, que representa alrededor del 70% de la economía nacional, también ha retomado la senda productiva y continua creciendo.
“Una cosa son los especuladores y otro son los inversionistas privados y empresarios venezolanos que están dispuestos a tener tasas de ganancias razonables en términos de cualquier economía mundial y que siguen invirtiendo”, expresó.
Afirmó que ahora la inversión pública permite “atar al carro del crecimiento a la inversión privada”. Explicó que la sostenibilidad del crecimiento de la economía nacional contrasta con el colapso del capitalismo rentístico.
El titular de las finanzas venezolanas también mencionó los alcances a los que se ha llegado en materia petrolera, cuya captación estima entre 35 y 40 mil millones de dólares.
“Ahora si se capta, por una política del gobierno que está fundamentada en la autonomía de las empresas energéticas. Esa la diferencia fundamental entre quienes pretenden volver a un modelo anterior donde iban a privatizar todo, hasta la propia Pdvsa, y eso no va operar en este gobierno”, exclamó.
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