Mundo

05
Mar
2015

Reivindicador del proyecto integracionista del Libertador Simón Bolívar, el comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, fue quien dio aliento y concretó la unión de las naciones de América Latina y el Caribe, acción que originó un nuevo esquema geopolítico y social fundamentado en el respeto a la soberanía, la fraternidad, la independencia de cualquier forma de dominación imperial y el esfuerzo compartido por el desarrollo de los países de la región.

Esta acción de Chávez fue principio y respuesta que marcó el despertar de las naciones caribeñas y latinoamericanas, ante la hegemonía imperial de los Estados Unidos que mantuvo dominada a la región.

“A partir de este año 2000, fin de un siglo y comienzo de otro, debemos retomar lo que comenzó a ocurrir hace dos siglos en nuestros pueblos (…) la unión de los pueblos del Caribe, de la América Latina, es fundamental para poder impulsar los procesos de cambio, de mejoría, de desarrollo económico social y ético”, expresó Chávez durante la transmisión de Aló, Presidente que se realizó en el Campo de Carabobo, el 29 de octubre de 2000, junto al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro.

La aspiración integracionista de Chávez dio su primer fruto de manos de Castro, ambos inauguraron, el 14 de diciembre de 2004, en Cuba, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba).

“Nos toca ser los parteros del nuevo tiempo, los parteros de la nueva historia, los parteros de la nueva integración, los parteros del Alba. Una verdadera integración liberadora para la libertad, para la igualdad, para la justicia y para la paz, sólo nosotros unidos podremos hacerlo; además, enterrar el capitalismo para parir el socialismo del siglo XXI, un nuevo proyecto histórico claman los pueblo de América”, sentenció Chávez desde Mar de Plata, en Argentina, donde, el 5 de noviembre de 2005, se enterró al Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), proyecto de Estados Unidos para mantener dominio sobre Latinoamérica.
Tras la instauración del Alba como vanguardia, Chávez, liderando y apoyado por los dirigentes y pueblos de la región, creó Petrocaribe, en 2005, integrada por 18 países; trabajó en la instauración de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en 2008, conformada por 12 Repúblicas; y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en 2011, que agrupa a 33 naciones.

La Celac vino a ser la concreción de la Madre de las Repúblicas propuesta por Bolívar en 1819. “El día que logremos esa unidad, si el cielo nos proporciona ese voto, entonces construiremos en este nuevo mundo, la Madre de las Repúblicas, y la Reina de las Naciones”, decía el Libertador.

Además, Venezuela, con Chávez al frente, fortaleció el Mercado Común del Sur (Mercosur), con el ingreso de Caracas a este bloque en el año 2012. El comandante impulsó políticas sociales en este organismo que priorizaba lo económico.
Paz, soberanía e independencia

Chávez llamó a no perder el esfuerzo que supusieron la fundación de estos organismos. Señaló que la creación es apenas el comienzo de acciones reales que produjeran el bienestar de los pueblos.

“Busquemos una integración operativa, no nos quedemos en la declaración, en los documentos, en la foto oficial, no. Vamos a hacer un plan operativo de trabajo y a cumplirlo”, exhortó el comandante, citado en el libro Con el Alba despiertan los pueblos.

Durante una alocución realizada el 4 de junio de 2012, desde el Palacio de Miraflores, en Caracas, Chávez resaltó la importancia de estos nuevos mecanismos de unidad para desligarse de aquellas instituciones similares, pero excluyentes e individualistas por estar bajo la dirección imperial.
“¿Para qué la Organización de Estados Americanos (OEA) y para qué la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)? Vamos a crear nuestros mecanismos en estos espacios geopolíticos de unidad y de integración que están naciendo (Unasur, Celac, Alba)”, expresó en ese momento.

En ese sentido, la Unasur cuenta con 12 Consejos sectoriales, para tratar los temas que atañen a la región en en seno del organismo: Energético, de Defensa, de Salud, de Desarrollo Social, de Infraestructura y Planeamiento, del Problema Mundial de las Drogas, de Economía y Finanzas, Electoral, de Educación, de Cultura, de Ciencia, Tecnología e Innovación y el consejo en materia de Seguridad Ciudadana, Justicia y Coordinación de Acciones contra la Delincuencia Organizada Transnacional.

La Unasur y la Celac además han garantizado, con sus mecanismos institucionales, la paz, soberanía e independencia de los países de América Latina y el Caribe.

Ejemplos claros han sido la reunión presidencial urgente convocada en Chile en septiembre de 2008, para tratar el golpe de Estado que estaba en marcha en Bolivia; el encuentro de cancilleres, de emergencia, celebrado en octubre de 2010 por intentona golpista en Ecuador; así como la participación en Venezuela en diálogos para consolidar la paz y en rechazo a los intentos de desestabilización en el país.

La Celac, por su parte, declaró a América Latina y el Caribe como zona de paz.

Por otro lado, en la pasada III Cumbre de la Celac, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, siguiendo lo expresado por Chávez tres años antes, propuso que este organismo sustituya a la OEA, a la que consideró como instrumento de dominación del Gobierno de Estados Unidos.

Ecuador también ha propuesto que ante la crisis de la CIDH, y el ataque que esta institución ha hecho contra los gobiernos progresistas de la región, se cree una comisión de derechos humanos dentro de la Celac.

Agencia Venezolana de Noticias

 

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