Mundo | Economía

19
Mar
2014

El estadounidense William Black expone las claves del 'milagro ecuatoriano' en la economía.

El analista económico y académico estadounidense William Black, una de las voces más reputadas de su país en temas financieros, calificó como “milagro” a las circunstancias que llevaron a Ecuador a romper una tendencia de pauperización y surgir hacia la clase media alta.

“Milagro” es la palabra utilizada por el abogado especialista financiero al referirse a la superación de las condiciones negativas que precedieron el crecimiento de 4,2% del país andino entre 2007-2013.

“Cuando Rafael Correa llegó al poder (enero de 2007) tenía la suerte echada en su contra”, dijo en referencia a que el proyecto de revolución ciudadana del mandatario ecuatoriano comenzó luego de una serie de hechos que configuraron una tendencia de caída económica y social, y que los primeros años del proyecto estuvieron marcados por la crisis económica mundial.

“El contexto de Ecuador fue un período cuando primero hubo caída de los bancos (1999), la dolarización (2000), siete gobiernos en diez años (1996-2006) y, luego, cuando Correa comienza su gobierno entramos en una gran recesión en el primer mundo, especialmente en el principal socio comercial de Ecuador, Estados Unidos”, planteó.

“Pero aun así, teniendo la moneda perdedora, produjo un gran crecimiento del Producto Interno Bruto, una reducción significante del desempleo, reducción importante de la pobreza y una disminución dramática de la desigualdad”, expuso Black.

El crecimiento en Ecuador sucede de forma paralela al aumento de algunas economías africanas y otras de la región suramericana, que se explica en parte por el aumento de precios en el petróleo y en los commodities, sin embargo, el incremento de la igualdad y el cierre de brechas de pobreza y desempleo, son características especiales en el caso ecuatoriano, precisó.

“¿Qué es especial sobre Ecuador y otros países de Latinoamérica?: Perú tenía problemas de estabilidad, con un presidente (Alberto Fujimori) prácticamente un dictador, cuando cambió eso empezó a mejorar. Cuando uno deja de golpearse la cabeza, inmediatamente empieza a sentirse mejor”, dijo Black en una entrevista con Andes.

“Chile tiene otra historia, siempre su comportamiento fue distinto, incluso previo a la dictadura de Pinochet. Chile y Ecuador son distintos porque el milagro de Chile llegó con una tremenda inequidad; basado en el capitalismo y la dictadura”, refirió.

Ecuador redujo la pobreza por ingresos de 36,7% en 2007 a 25,6% en 2013, según el Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos, mientras que la desigualdad, medida con el coeficiente de Gini bajó de 0,54 a 0,47 puntos en el mismo período, según la Comisión Económica Para América Latina (Cepal).

Ecuador cautiva a inversionistas foráneos

Coca Cola anunció hace pocos días la inversión de 1.000 millones de dólares en Ecuador, un hecho que sucede en tendencia, pues otras empresas, como General Motors, colocan recursos en el país debido a condiciones favorables para la producción.

“Lo que confunde a los críticos de Correa es que él (que dirige un gobierno socialista) no está en contra de los negocios ni de las empresas, un ejemplo es la ley que permite hacer nuevos negocios más rápidamente. Otra es la Ley que crea un organismo antimonopolio, las personas son las que se benefician de esta ley”, sostuvo Black.

“Si yo fuera Coca Cola y quisiera enviar ejecutivos de Europa o Estados Unidos a invertir en Ecuador primero creería que debo tener cuatro cosas: estabilidad; infraestructura y buenos caminos; buenas escuelas, porque necesito trabajadores con educación, y un buen sistema de salud, tanto para trabajadores como para las familias de ejecutivos; esos aspectos deben estar integrados a la estabilidad, porque no se puede llegar a esos puntos sin planificación, sin muchos años”.

En Ecuador, las normas laborales estipulan la contratación sin tercerización de los trabajadores, el pago de un salario mínimo, afiliación a la seguridad social obligatoria, el pago de dos sobresueldos anuales, la repartición de las ganancias entre accionistas y trabajadores, pago de horas extras más allá de las 40 horas semanas, entre otros beneficios. Las normas laborales del país se contradicen a otros países que flexibilizan las condiciones en busca de inversiones.

Sin embargo, para Black la precarización laboral no se asocia con la inversión, pues “los bajos costos no sirven cuando, por ejemplo, las carreteras pueden ser bloqueadas por personas, entonces, no es barato, es más, es increíblemente caro”, subrayó.

“No creo que las transnacionales sean tan malas como se las proyecta especialmente desde la extrema izquierda. Coca Cola quiere vender sus bebidas, si estas transnacionales vienen a trabajar y obtener sus ganancias, y pueden traer a sus familias a vivir aquí, entonces bienvenidos”, manifestó.

“La mayor pesadilla, en la perspectiva de un hombre de negocios de Estados Unidos, es llegar a un país, como Brasil, por ejemplo, donde un hombre armado espera que el auto se detenga para apuntar al conductor, o donde pueden secuestrar a un hijo al salir de la escuela. Esas pesadillas pueden hacer que una empresa como Coca Cola salga de muchos países”.

“Ellos (los inversionistas exteriores) no sienten que están tomando un riesgo enorme, es de hecho, lo contrario. La comunidad empresarial internacional hace una diferenciación de los gobiernos progresistas y no necesariamente están poniendo en la misma bolsa a Ecuador, por ejemplo, con Venezuela”, concluyó el analista.

ANDES
 

Hacer un comentario.



Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Patriagrande no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicar aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentarios