Mundo

24
Nov
2010

Soldados de la República Democrática de Corea

Corea del Norte disparó ayer obuses contra la isla de Yeonpyeong, como respuesta a un ataque por parte de Corea del Sur a su territorio marítimo, según informó la agencia oficial norcoreana KCNA.

“Corea del Sur, pese a nuestras reiteradas advertencias, se libró a provocaciones militares con disparos de artillería contra nuestro territorio marítimo al lado de la isla de Yeonpyeong”, indicó un comunicado.

El texto añade que el ejército norcoreano “seguirá sin vacilar sus ataques militares si el enemigo surcoreano se atreve a invadir nuestro territorio, aunque sea en 0,001 milímetros”.

El Comando Militar norcoreano señaló que el accionar de su Ejército es una “medida militar firme” contra las maniobras que Seúl realizaba en aguas del Mar Amarillo con la participaban de unos 70.000 efectivos.

La respuesta norcoreana, según un balance de las Fuerzas Armadas surcoreanas, causó la muerte de 2 soldados surcoreanos y 18 heridos.

Eso generó un ataque armado de Seúl, que disparó 80 obuses, indicó el portavoz del Estado Mayor del Ejército surcoreano en declaraciones a la agencia china Xinhua.

El mandatario de Corea del Sur, Lee Myung-bak, convocó una reunión urgente con los jefes de los cuerpos de seguridad para debatir sobre la situación y exhortó a “gestionar las circunstancias con cuidado para prevenir la escalada” del conflicto, declaró un asesor presidencial a la agencia Yonhap.

Decretó además el estado de alerta de sus fuerzas armadas y advirtió que tomará represalias en caso de nuevas “provocaciones”.

La isla Yeonpyeong está situada al sur de la línea fronteriza del Mar Amarillo, decretada por Naciones Unidas tras la guerra de Corea (1950-1953), pero al norte de la línea divisoria reivindicada por Pyongyang.

En esta zona, donde viven -según la agencia EFE- 1.700 civiles, ya se produjeron graves incidentes navales en los años 1999 y 2002, y en noviembre de 2009.

El de ayer es el segundo hecho de tensión entre ambas Coreas en lo que va del año, luego de que el 26 de marzo una corbeta surcoreana, la Cheonan, fuera hundida, con saldo de 46 marineros muertos.

Una comisión internacional impulsada por Seúl determinó que la causa del hundimiento había sido un torpedo usado por los submarinos norcoreanos, pero Pyongyang ha negado hasta ahora todo tipo de responsabilidad en esos ataques.

Reacciones Internacionales

Las reacciones internacionales ante el conflicto no se hicieron esperar. Una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas “está en preparación”, anunció en París una fuente diplomática francesa, reseñó AFP.

Francia llamó a Corea del Norte a “poner fin a las provocaciones” y “condenó con la mayor firmeza” la respuesta de Pyongyang, declaró la ministra francesa de Relaciones Exteriores, Michele Alliot Marie.

Por su parte, Rusia consideró que los autores del primer ataque tienen una “enorme responsabilidad” y exhortó al cese de todas las hostilidades, según declaraciones del ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.

“Lo que ocurrió merece ser condenado. Los que iniciaron esto, y recurrieron a disparar contra la isla surcoreana (…) tienen una enorme responsabilidad”, declaró Lavrov a la prensa desde Minsk, capital de Belarús, donde se encuentra actualmente.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, también rechazó “enérgicamente el bombardeo no provocado de Corea del Norte a una isla de Corea del Sur”, señaló AFP.

El jefe del Gobierno japonés, Naoto Kan, convocó de urgencia a ocho de sus ministros competentes en seguridad, y aseguró que su país debe prepararse para cualquier contingencia.

“He pedido (a los ministros) que busquen información y que estén preparados para una situación inesperada”, apuntó el Primer Ministro, quien les pidió también que trabajen estrechamente con Corea del Sur y con Estados Unidos en respuesta a este incidente.

Estados Unidos: Un aliado incondicional

Minutos después de conocida la noticia de la respuesta armada de Corea del Norte a la isla Yeonpyeong, la Casa Blanca condenó la acción norcoreana y advirtió que Estados Unidos está “en contacto estrecho y continuo con nuestros aliados surcoreanos”, recalcó el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs en un comunicado.

Sostuvo que la nación norteamericana está “firmemente comprometida en la defensa de nuestro aliado, la República de Corea, y en el mantenimiento de la paz y la estabilidad en la región”, señaló AFP.

Más tarde, el presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió a Corea del Norte que su gobierno no vacilará jamás en defender a Corea del Sur, y subrayó que su alianza con Seúl nunca fue tan fuerte.

“Que Pyongyang no se equivoque: Estados Unidos no vacilará jamás con respecto a su compromiso de garantizar la defensa de la República de Corea (del Sur)”, declaró Obama, reseñó la misma agencia noticiosa.

“La alianza entre nuestras dos naciones nunca fue tan fuerte. Y, con el resto del mundo, afirmamos claramente que la voluntad de Corea del Norte de dotarse de armas nucleares sólo llevará a su aislamiento”, agregó.

El Presidente norteamericano también dijo que si Pyongyang se comprometía a respetar sus obligaciones sobre la energía nuclear, podría ser recompensada por la comunidad internacional, que le ayudaría en particular a combatir la “flagrante pobreza” de su población.

El jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el japonés Yukiya Amano, indicó que el programa nuclear de Corea del Norte seguía siendo motivo de “gran preocupación”.

Sin embargo, Corea del Norte reclama desde hace tiempo su derecho al uso de la energía nuclear con fines pacíficos.

Su última y más moderna planta de enriquecimiento de uranio, la de Yongbyon, es una instalación de agua ligera, normalmente usada para enriquecer el combustible de las centrales nucleares civiles.

Esto fue constatado por el científico estadounidense Siegfred Hecker, ex director del Laboratorio Nuclear de Los Álamos, en California, a quien Pyongyang mostró la instalación días atrás, informó el pasado domingo el diario The New York Times.

Por su parte, el portavoz del Pentágono, el coronel David Lapan, resaltó que para Estados Unidos es “demasiado pronto” para considerar una acción militar en apoyo a su aliado surcoreano.

“A esta altura es demasiado pronto decir que consideramos alguna acción”, afirmó Lapman, cuya nación mantiene desplegados 28.000 soldados estadounidenses en Corea del Sur, indicó AFP.

“Estamos siguiendo la situación y dialogando con nuestros aliados. Este tipo de incidentes aumenta las tensiones en la Península y por eso cualquier incidente militar entre el Norte y la República de Corea es fuente de preocupación porque contribuye a la inestabilidad en la región”, estimó el portavoz del Pentágono.

Programa Nuclear

En junio de 2009, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad una resolución patrocinada por Estados Unidos que aumenta las sanciones financieras, comerciales y militares contra Corea del Norte, una nación que ya ha sido gravemente afectada por sanciones anteriores.

En agosto pasado, el gobierno estadounidense impuso sanciones económicas a Pyongyang, luego del hundimiento de la corbeta.

Días antes de esa sanción, el presidente estadounidense Barack Obama declaró: “Ninguna nación debiera elegir y decidir qué nación tiene armas nucleares.”

“Pero es exactamente lo que Washington trata de hacer respecto a Corea del Norte e Irán”, resalta el autor del artículo, Michael Parenti.

“Los dirigentes de Estados Unidos se siguen negando a dar alguna garantía de que no tratarán de derrocar el gobierno comunista de Pyongyang. Se habla de volver a colocar a Corea del Norte en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque la secretaria Clinton admite que falta evidencia para justificar esa calificación”, subraya.

A juicio de Parenti, “después de años de cerco y de repetidos rechazos de Washington, años de amenazas, aislamiento y satanización, los dirigentes en Pyongyang están convencidos de que la mejor manera de resistir el ataque y la dominación de la superpotencia es mediante el desarrollo de un arsenal nuclear”.

“En realidad no suena tan demencial. Estados Unidos no invade a países que están armados con misiles nucleares de largo alcance (por lo menos no hasta ahora)”, sostiene el escritor.

“Después de haber sido empujados hasta el borde del precipicio durante tanto tiempo, los norcoreanos hacen ahora un juego, aumentando las apuestas, siguiendo una política de disuasión indiscutiblemente ‘cuerda’ en un mundo que de otra manera es demencial, configurado por un imperio arrogante y voraz”, concluye Parenti.

La decisión lógica

El actual conflicto en la península de Corea tiende a incrementarse en razón de las continuas provocaciones militaristas que Corea del Sur, con el apoyo de los Estados Unidos, lleva a efectos contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Así lo estimó el analista internacional y profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) Ernesto Wong Maestre, en entrevista con el Correo del Orinoco.

“En estas últimas maniobras militares de Corea del Sur en aguas del Mar Amarillo, muy próximas al territorio marítimo de la RPDC, participan unos 70 mil efectivos abastecidos con los más modernos y sofisticados equipos de alta tecnología de guerra, en buques y navíos armados con los últimos sistemas de radares y misiles altamente destructivos, que constituyen un peligro y amenazan la soberanía norcoreana”, aseveró.

A juicio del analista internacional, en contraste con la ausencia de este tipo de maniobras militares de parte de Corea del Norte, Corea del Sur ha insistido en la vía de las provocaciones militares, alentadas desde Washington.

“Según diversos analistas citados por el líder cubano Fidel Castro en pasadas reflexiones, Estados Unidos estaría decidido a iniciar una guerra de agresión ya sea contra Irán o contra Corea del Norte”, recordó Wong Maestre.

Los fines podrían quedar claros, resaltó el profesor, si se tienen en cuenta “las directrices del Club Bilderberg, cúpula del poder global imperial, y las proyecciones manifestadas por los halcones de Washington y sus tanques pensantes ultraconservadores”.

“Alentar la carrera armamentista en esas regiones y tratar de detener el avance nuclear norcoreano así como el pujante desarrollo económico de China, que estaría obligada a involucrarse en el apoyo a la RPDC como lo hizo en 1953 cuando Estados Unidos agredió a Pyongyang, podrían ser objetivos estratégicos del imperialismo yanqui”, analizó.

Para el analista, ambos conflictos armados se desarrollarían en zonas fronterizas o muy cercanas al gigante asiático y también podrían ocasionar erosiones en la alianza chino-rusa, en la fortaleza de la Organización de Cooperación de Shanghai y en la estabilidad económica y política que viene logrando la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), sus integrantes y aliados que ya constituyen los principales competidores económicos, tanto de Europa como de la nación estadounidense.

“Paralelamente, Estados Unidos busca reafirmar y reagrupar en torno a él, de forma más sólida y dependiente, a Japón y Corea del Sur, y también a la propia y aumentada pero más débil Europa occidental que poco a poco ha ido vinculándose económicamente al mundo asiático para salir de sus crisis expandidas desde Irlanda hasta Grecia”, manifestó.

Lo ocurrido meses atrás en torno al buque de guerra surcoreano Cheonan, torpedeado y hundido mientras participaba en maniobras militares con Washington, constituyó -a juicio de Wong Maestre- “un hecho insólito de operación encubierta de autoagresión para provocar un conflicto armado entre ambas Coreas”.

Por estas razones, el profesor de la UCV considera la decisión militar de Corea del Norte “una demostración contundente de la disposición que tiene la nación norcoreana a enfrentar en una guerra -si es necesario- a Seúl y a Washington si se proponen invadir y ocupar el territorio norcoreano”.

Fuente: Correo del Orinoco
 

Comentarios

10:34
alexis dijo:

entonces segun lo que entiendo al leer este diario consideran que: atacar territorio maritimo = atacar base militar con personas.-

nos vemos!

12:25
BLADO dijo:

TODO ES UNA ESTRATEJIA DE ESTADOS UNIDOS PARA DETENER EL DESARROLLO DE CHINA

09:27
Gesus dijo:

Veo una gran similitud en el nivel de vida de los norcoreanos y cubanos,sus imágenes dicen mas que los millones de palabras que se leen y se escuchan (es mi reflexión)

 

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