Mundo

24
May
2010

Agricultores en Haití

La empresa estadounidense Monsanto donó semillas transgénicas a Haití. La denuncia se hizo el pasado 10 de mayo en un artículo escrito por el cura inglés Jean-Yves Urfié, ex profesor de química del Collége Saint Martial, en Puerto Príncipe. “La empresa transnacional Monsanto está ofreciendo a los agricultores del país un regalo mortal de 475 toneladas de maíz transgénico, junto con fertilizantes asociados y pesticidas, que serán entregados gratuitamente por el Proyecto Winner (vencedor en inglés), con el respaldo de la embajada de Estados Unidos en Haití”, alertó Urfié. Según él, la multinacional Monsanto ya comenzó a distribuir las semillas de maíz transgénicas en las regiones de Gonaives, Kenscoff, Pétion-Ville, Cabaré, Arcahaie, Croix-des-Bouquets y Mirebalais.

La fuerte repercusión de esa denuncia obligó al ministro de la Agricultura de Haití, Joana Ford, a convocar a una rueda de prensa el pasado día 12 de mayo en Puerto Príncipe. “Haití no tiene la capacidad para administrar los OGM (Organismos Genéticamente Modificados)” afirmó el ministro Ford antes de desmentir que la donación de la Monsanto sea de maíz transgénico. “Nosotros tomamos todas las precauciones antes de aceptar la oferta hecha por la multinacional Monsanto para hacer una donación de 475,947 kg de semillas de maíz híbrido y 2.067 kg de semillas de hortalizas. Debemos mencionar también que, en ausencia de una ley que reglamente la utilización de Organismos Genéticamente Modificados en Haití, no puedo permitir la introducción de semillas ‘Roundup Ready’ o cualquier otra variedad de transgénicos”, enfatizó el ministro.

Soja transgénica

Según Ford, las semillas híbridas ofertadas por Monsanto son adaptadas al clima tropical de Haití.

La donación forma parte de una campaña del Ministerio de Agricultura para reactivar el sector agrícola después del terremoto del 12 de enero. Para ello, informa el ministro, más de 65 mil hectáreas de tierra están siendo beneficiadas con tractores que preparan el suelo, fertilizantes, pesticidas y formación para los agricultores.

La propia Monsanto se vio obligada a pronunciarse sobre el caso. “Nosotros creemos que la agricultura es la clave para la recuperación a largo plazo de Haití”, afirmó la transnacional en nota publicada en su página de Internet.

“Tras el desastre, la Monsanto donó dinero para la recuperación”, continúa la nota, “pero era evidente que la donación de nuestros productos – maíz y semillas de hortalizas de calidad – podría realmente hacer la diferencia en la vida de los haitianos”. Imbuida de este espíritu de generosidad fue que la mayor productora de semillas del mundo resolvió donar a Haití el equivalente a US$ 4 millones en semillas de maíz híbrido, repollos, zanahoria, berenjena, melón, cebolla, tomate, espinaca y sandía. 60 toneladas de esas semillas llegaron a territorio haitiano en la primera semana de mayo. Otras 70 toneladas arribaron a la capital de Puerto Príncipe el 13 de mayo. La previsión es que, para los próximos 12 meses, 345 toneladas más de semillas híbridas de maíz sean distribuidas.

Ante la caída de las ventas buscan abrir un nuevo mercado

La empresa estadounidense Monsanto estaría buscando con estas donaciones la apertura de un nuevo mercado en Haití para sus herbicidas y pesticidas, productos sin los que las semillas donadas no se desarrollarían en ese clima, según analizó Thalles Gomes en su artículo publicado en América Latina en Movimiento.

“Lo que no ha sido dicho ni por la Monsanto, ni por el Ministerio de la Agricultura haitiano, es que esas semillas híbridas de maíz sólo podrán cumplir sus promesas de productividad y adaptación al clima tropical haitiano si son tratadas con herbicidas, fertilizantes y productos químicos específicos, que no por casualidad son producidos por la propia Monsanto. Eso significa que los agricultores haitianos que reciban las semillas híbridas sólo conseguirán volverlas productivas si adquieren los herbicidas y fertilizantes de la Monsanto”, relata Gomes al reseñar los dichos del directivo de la empresa, Hugh Grant, acerca de la caída de las ventas y la imposibilidad de contrarrestar la situación a través de la subida de precios.

“Al no ser posible subir el precio de sus productos, la única salida para la Monsanto es revertir la caída en su tasa de ganancia con la apertura de nuevos mercados consumidores”.

Gomes explica además, que una característica de dichas semillas es que son productivas sólo en su primera generación. Es decir, que si los campesinos quisieran seguir produciendo deberían volver a comprar las semillas.

Organizaciones llaman a desechar las semillas y a movilizarse

La organización campesina haitiana Mouvman Peyizan Papay (MPP), convocó a los productores a enterrar y quemar todas las semillas de maíz provenientes del Ministerio de Agricultura y llamó a participar de la gran marcha planificada por la Vía Campesina de Haití para los días 4 y 5 de junio, con ocasión del Día Internacional del Medio Ambiente.

“Se trata de un nuevo terremoto más peligroso a largo plazo que el ocurrido el 12 de enero. No se trata de una amenaza, sino de un ataque muy fuerte a la agricultura campesina, a los campesinos y a las campesinas, a la biodiversidad, a las semillas criollas que estamos defendiendo, a lo que resta de nuestro medioambiente en Haití”, denuncia Chavannes Jean-Baptiste, coordinador del MPP y miembro de la Vía Campesina haitiana.

Chavannes, acusa al gobierno haitiano de estar aprovechando el terremoto para vender el país a las fuerzas imperialistas y a las empresas transnacionales, como es el caso de la estadounidense Monsanto.


“No podemos aceptar eso”, advierte el dirigente campesino, “debemos iniciar ya la movilización contra este proyecto, contra la Monsanto en Haití.

Necesitamos una fuerte unidad en Haití y una fuerte solidaridad internacional para enfrentar a la Monsanto y todas las fuerzas de la muerte que quieren acabar con la soberanía total de este pequeño país que conquistó su independencia con la sangre de sus hijos y de sus hijas desde 1804”.


Proyecto Winner

El Proyecto Winner, lanzado en 2009 por la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) invertirá 126 millones de dólares en los próximos cinco años para construir una nueva infraestructura agrícola en Haití, con el objetivo de aumentar su productividad. Entre tanto, suministrará asistencia técnica especializada, además de servicios técnicos e insumos agrícolas, como pesticidas y fertilizantes. Es por intermedio de este Proyecto que serán distribuidas las 475 toneladas de semillas de la Monsanto. Tales semillas no llegarán directamente a las manos de los campesinos haitianos. Ellas serán destinadas primeramente a las tiendas administradas por la USAID y después serán vendidas por un precio “significativamente reducido” a las familias campesinas.

Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional

Su director responsable, Jean Robert Estime, sirvió como Ministro de Relaciones Exteriores durante los 29 años de la dictadura de Duvalier en Haití, época en que fueron asesinados más de 30 mil haitianos y el país abrió sus puertas a los productos alimentarios extranjeros. Gracias a esa apertura, Haití importa hoy 80% de los alimentos que consume. La USAID, según su sitio web, tiene la misión de “promover los intereses de la política externa de EEUU en la expansión de la democracia y de los mercados libres, mejorando la vida de los ciudadanos del mundo en desarrollo”.

Fuente: Ciudad Caracas
 

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