Opinión

Autor: José Vicente Rangel

12:29 pm
14
May
2012

1º No sé si estamos conscientes de lo que se le viene encima al país. Que la amenaza en ciernes es real. Mucho más de lo que fue antes.

Que los factores que se oponen al actual proceso político, económico, social e institucional que conduce Hugo Chávez están dispuestos a todo. Y cuando escribo todo es todo. Incluyendo derramar sangre. Porque nunca antes estuvo tan claro para ellos lo que se juegan. Lo que sucede me recuerda la lectura de la recopilación de trabajos -dirigida por Fernando del Rey- “Palabras como Puños”, a la que me referí tiempo atrás. El libro recoge el análisis sobre la violencia impuesta, tanto en los hechos como en las palabras, por la derecha española, ayudada desde el exterior, para destruir a la República que remató con la guerra civil y la victoria del fascismo. No pretendo equiparar situaciones. Cada una responde a determinado contexto. Pero hay líneas generales que persisten a las que hay que dar la importancia que tienen, y también sectores que quieren que los venezolanos nos matemos.

2º El proceso que se inició en Venezuela a partir de 1999, el deslinde político-ideológico y la manera como se manifiesta la lucha de clases, hay que asumirlo sin tapujos. No hay que eludirlo. Estamos en presencia de una confrontación que no baja de tono. Al contrario, se agudiza día a día. Por ahora hemos logrado canalizar, democráticamente, los aspectos más polémicos del conflicto, aceptando que la diferencia de los modelos se dirima en elecciones. Pero mi impresión es que estamos llegando a un punto crucial. Porque el “caso venezolano” se universalizó y es objeto de rechazos y aceptaciones cada vez más vehementes -fuera y dentro del país. En este clima enrarecido se realizarán elecciones, término que enmascara una guerra no declarada; que resume las características de conflictos donde las partes se juegan el todo por el todo. Con la particularidad de que una, la oposición, carece de talante democrático, y desde el primer momento se ha negado a aceptar que la otra, el chavismo, realice su proyecto. Es por eso que desde el momento en que Chávez fue electo presidente, y en episodios sucesivos: proceso constituyente, aprobación de leyes sociales, medidas económicas limitantes del poder de las corporaciones, el comportamiento de la oposición se tornó claramente antidemocrático hasta desembocar en el golpe del 11-A, el paro petrolero, la guarimba, el terrorismo y otros hechos de igual signo. Los dirigentes de ese sector están conscientes de lo que representa el dilema del 7-O. Para una oposición democrática, respetuosa del Estado de derecho, una elección no tiene carácter de desastre. Porque la democracia siempre ofrece opciones: la más importante es que quien hoy gana mañana puede perder. Incluso, en la actual etapa, ha sido así. La oposición ha logrado cargos importantes con el voto, gobernaciones y alcaldías, que para cualquier fuerza democrática verdadera constituye un estímulo. Pero para la venezolana no. Y una de las razones de su actitud es el peso que ejercen sobre ella poderes fácticos desplazados y el apoyo del exterior.

3º ¿Qué motiva esta reflexión? Mi inquietud por la violencia que se insinúa en el horizonte. El lenguaje, la conducta cotidiana de la oposición, su manera de actuar frente a determinados hechos, enciende las alarmas. Ejemplo -lo escribo con toda responsabilidad-, para mi el “caso Aponte” es grave en sí mismo y también por la reacción de la oposición-dinosaurio ante lo dicho por el personaje, predecible en alguien como él en las circunstancias que vive. Durante este proceso ha habido bribones, iguales o parecidos al actual, y habría que agregar que todo proceso, partido o movimiento los ha padecido. La manera como Aponte actuó confirma la regla. Si el exmagistrado tiene pruebas de lo que afirma, que las presente; pero eso no exculpa su felonía, la cual admite con desvergüenza. Que, por cierto, obliga al chavismo a preguntarse porqué llegó este personaje a tan elevados cargos y porqué su conducta no fue objeto de riguroso seguimiento. Existe una falla imputable al propio chavismo. Mas lo inexcusable es que la oposición -y ciertos medios- se solidaricen con el bribón que salió del closet, confirmatorio de que lo sucedido es parte de la conjura montada, no sólo contra el gobierno de Chávez sino contra el Estado venezolano. Contra los poderes públicos e instituciones como la Fanb. Si una fuerza política que aspira a gobernar solidariza con semejante conducta, y ratifica de esta forma su desprecio por la democracia, es porque se dispone a desconocer las reglas de juego. A involucrarse en cualquier aventura para impedir otra derrota electoral e imponerse como sea. No sé porqué me viene a la memoria el enigmático cuento de Augusto Monterroso, de apenas una línea: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. En política el dinosaurio siempre acecha. Ojalá que al despertar, cualquier día de estos, no lo tengamos metido en la cama.

Inquietante lo que sucede con EEUU con el gobierno y sus organismos de inteligencia y seguridad. Sus tropas en campaña incurren en actos despreciables, como orinar sobre los cadáveres de sus víctimas; asesinar civiles, mujeres, ancianos, niños; fotografiarse con los despojos de los enemigos muertos; o bien escándalos sexuales de agentes de la seguridad de Obama en Cartagena…

Pero hay otros motivos que revelan hacia dónde marcha esta nación, hoy convertida en refugio de cuanto delincuente hay en el mundo. En recipiente de la basura que escapa a la acción de la justicia. EEUU acoge y protege a un Posada Carriles, el terrorista con el prontuario más grueso del mundo, y hace lo mismo con los banqueros ladrones que huyen de sus países de origen. Hoy por hoy esta nación es guarimba privilegiada de narcotraficantes, lavadores de dinero, asesinos. En concreto: un Estado forajido…

La discriminación dentro de la alianza que apoya a Capriles está llegando a extremos ofensivos para sus integrantes. No hay fotos del candidato en campaña en las que aparezcan dirigentes distintos a los de Primero Justicia o de los más íntimos allegados. Ni por asomo un adequito, un copeyanito o gente del chiripero…

El “Caso Aponte” pica y se extiende. Revertirá contra la oposición que se fue de bruces al corear el personaje para golpear al chavismo. Pero se le pasó la mano. Se conocerán datos inéditos sobre las relaciones del exmagistrado, que comprometen a la DEA, a otros organismos de EEUU y a empresarios venezolanos…

El dolor de cabeza para la MUD, aparte de desaparecer en cámara lenta del escenario, es la desilusión que provoca en los factores que la integran la candidatura Capriles. Cada día es más difícil impedir que trasciendan las críticas que se le hacen. A lo que se suma la angustia en el entorno del gobernador de Miranda. Cada nueva encuesta es una puñalada trapera. No hay forma que remonte. Al contrario, sigue en caída libre. Al extremo que personajes como Ugalde intentan echarle una mano con una burda explicación que nadie se traga: que el resultado de las encuestas, favorable a Chávez, se debe a que la gente tiene miedo de opinar. ¡Por favor!…

Datanálisis es una encuestadora en aprietos: después de darle a Chávez 13 puntos de ventaja sobre Capriles, dice que es posible que éste gane las elecciones el 7-O…

Presidente Santos “Si ser populista es enfocar las políticas del gobierno para que por fin los más pobres de los pobres puedan ser beneficiados por esas políticas, entonces me declaro populista” (¿Cómo le queda el ojo a los neoliberales?).

 

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