Opinión

Autor: Maryclen Stelling

10:21 am
26
Abr
2015

Recientemente, en acto realizado en cadena nacional de radio y televisión, el gobierno, “rumbo a la meta final de 3 millones”, hizo entrega de la vivienda número 700 mil en Catia La Mar, estado Vargas.

Resulta curioso analizar los criterios de noticiabilidad aplicados por los medios del sistema público y los privados de oposición en torno al mismo hecho. En los primeros, el interés informativo residió en la meta alcanzada; para los segundos, el foco descansó en “Maduro jugó al ‘sube y baja’ en cadena nacional”.

En ambos casos, el actor principal fue el presidente Maduro. En los públicos, lo importante fue la información ofrecida por la fuente, el Presidente: “¡Misión cumplida! Y vamos rumbo a la vivienda un millón. Gracias, pueblo, gracias, trabajadores, gracias a la clase obrera venezolana y gracias a la fe del pueblo”. En los privados, la noticia no fue la vivienda N° 700 mil, sino la investidura del personaje y el subibaja que gozó de importante peso informativo. “Esta vez la nueva escena que causó revuelo… fue la de Maduro jugando en al ‘sube y baja’ con el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez…”.

Los medios públicos enmarcaron la noticia dentro del gran marco de “las políticas impulsadas por el líder de la revolución bolivariana, comandante Hugo Chávez”. Eligieron como momento para dar a conocer la noticia la celebración de la proclamación de la independencia del país. Los privados encuadraron la noticia en la crisis social, económica y política que vive el país. Y de ello dan cuenta los titulares: “El país se cae a pedazos… la delincuencia gobierna y mientras… Maduro se divierte jugando al subibaja!”. El presidente Nicolás Maduro, a quien parece no importarle todos los problemas por los que pasa Venezuela, se puso a jugar el ‘subibaja’ con el alcalde Jorge Rodríguez”. La espectacularidad reside entonces en el hecho inusual de que “Maduro jugó al sube y baja en cadena nacional”.

Finalmente, en cuanto a los criterios de proximidad con las audiencias, los medios públicos estimularon una respuesta afectiva en los receptores a través de dramáticos casos de familias beneficiadas. Los privados emplearon como criterio de cercanía la ridiculización del presidente en el subibaja.

Todo puede ser noticia, hasta un subibaja.

 

Hacer un comentario.



Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Patriagrande no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicar aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentarios