Opinión

18
Jul
2012

Del seno de una las familias más aristocráticas de la Caracas del siglo XIX, nace un 19 de julio de 1898, Gustavo Machado.

Unos meses antes había muerto, en la Mata Carmelara, Joaquín Crespo; casi como deliberadamente escrito, al morir el caudillo de la Venezuela semifeudal, nacerá el más característico revolucionario de la Venezuela petrolera y urbana. Pero son sólo coincidencias.

Estudia su primaria en el colegio católico alemán; desde muy joven se hace jugador aficionado y asiduo jugador de beisbol, el deporte recién traído por los marinos yanquis a Venezuela, Machado será un célebre jugador en los años primeros de la pelota criolla. Sigue sus estudios en el colegio Nacional de varones, recibe clases de Rómulo Gallegos y Luis Ezpelonzin.

Miembro de la Asociación General de Estudiantes, participa en las acciones de protesta ante el cierre de la UCV en 1912, conociendo de esta manera su primer encierro político. Son los años de la dictadura de Juan Vicente Gómez.

Participa en la sublevación cívico-militar antigomecista, de 1918, que tenía como centro neurálgico el cuartel San Carlos, fracasada ésta debe huir a Curazao –es su primer exilio–, de allí parte a Nueva York, trabaja en una tenería, intenta matricularse en Cambrigde, pero finalmente decide embarcarse para Francia en 1920.

En París continua sus estudios de derecho, en La Sorbona, allí lee L’Humanité, oye sobre la Unión Soviética, el marxismo; ya en 1923 con su título de abogado y con un marxismo medio romántico decide regresar a Venezuela. Primero pasará nuevamente por Nueva York donde coincide con los preparativos de una invasión a Venezuela, pero el buque no puede continuar y llegan a La Habana, allí conocerá a Julio Antonio Mella, quien dejara en su memoria una profunda huella.

En julio de 1925 participa en la fundación de la Liga Antiimperialista de las Américas. Sale de Cuba para México y el Partido Comunista local lo envía a Moscú, allí aun con carga ideológica de las luchas caudillistas, le pide a las autoridades soviéticas un barco para invadir a Venezuela, el cual obviamente le es negado. Participa en febrero de 1926 en el Congreso contra el imperialismo y la independencia nacional, realizado en Bruselas.

En 1927 Gustavo participa en la fundación del Partido Revolucionario Venezolano, el PRV, el cual hay que diferenciar del PRV douglista y revisionista de 1966; en 1929 publica con Salvador de la Plaza, la verdadera situación de Venezuela, primer análisis marxista de la realidad venezolana.

En esos tiempos Gustavo rompe políticamente con el general Arévalo Cedeño, quien utiliza un barco del PRV para contrabandear licor, siendo apresado el buque en Santo Domingo, Gustavo comprende la necesidad de las rupturas con los viejos y corruptos caudillos venezolanos.

En 1928 en ciudad de México colabora con el comité “manos fuera de Nicaragua” órgano de solidaridad con la resistencia del General Augusto César Sandino. Viaja a Nicaragua y pasa dos meses en el Estado Mayor de Sandino combatiendo junto a él. Al regresar a México combate en las tropas de Lázaro Cárdenas contra la rebelión reaccionaria de los cristeros financiada por el Vaticano para frenar la política laica del gobierno mexicano.

El 8 de junio de 1929 Gustavo Machado encabeza la célebre toma de Curazao, con 50 machetes, dos hachas y dos pistolas; junto al temerario caudillo coriano Simón Rafael Urbina, además de los estudiantes Prince Lara, Miguel Otero Silva, allí toman la isla, roban las armas y un barco, desembarcan en la costa falconiana, pero perseguidos por las tropas gomecistas, deben internarse hacia Curimagua y huir hacia Colombia luego de esta garibaldina aventura.

Tras un periplo parisino y colombiano, Gustavo entra en Venezuela dos semanas después de la muerte de Juan Vicente Gómez. La leyenda suele ubicar a Machado como fundador del PCV, pero él no pudo estar entre los creadores de las primeras células a partir del 5 de marzo de 1931, pues se encontraba exiliado en Francia, aunque luego de su llegada en 1935 participa activamente en las actividades comunistas venezolanas.

Nuevamente, ante la arremetida reaccionaria de López Contreras, deberá nuestro camarada huir a México, pero en 1944 se instala definitivamente en Caracas. El Partido vive en una dolorosa división entre el grupo PCV-machamiques y el PCVU bobito de Fuenmayor, la cual culminará con el famoso Congreso de la Unidad o 1er. Congreso del PCV, en 1946, que unifica las tendencias en un solo Partido Comunista de Venezuela. Creándose una dirección política integrada por Gustavo Machado, Juan Bautista Fuenmayor y Luis Emiro Arrieta, sumándose posteriormente Jesús Faría.

Se vivía la caída del gobierno de Medina Angarita por el golpe adeco-militar de 1945, las polémicas con Andrés Eloy Blanco en la constituyente de 1946, nace Tribuna Popular y es designado su primer Director, se resiste el sectarismo del llamado trienio adeco de 1945-1948, los 9 meses del gobierno de Gallegos hasta el Golpe de Estado a manos de los antiguos aliados Pérez Jiménez, Chalbaud y compañía.

Luego de la huelga petrolera de 1950, es ilegalizado el PCV, Gustavo y su hermano Eduardo son detenidos por la dictadura y expulsados hacia México en 1951; serán 7 años exilio y luchas por el retorno de las libertades democráticas.

Derrocada la dictadura, Gustavo será de los primeros líderes políticos venezolanos en retornar al país. Es el auge de masas del PCV y de los miles y miles de muchachos que en semanas engrosan las filas de la Juventud Comunista, las grandes jornadas populares contra las intentonas pro perezjimenistas que son sofocadas por la movilización popular; incluso el general Moncada Vidal sólo se rendirá ante la presencia de Gustavo Machado.

Pero se avecinan nubarrones, Betancourt no tolera el prestigio comunista ganado durante la lucha antidictatorial, y la Revolución Cubana galvaniza a miles de jóvenes venezolanos que ya sueñan con tomar el cielo por asalto.

Betancourt ataca y segrega a los comunistas, empieza a hablar el camarada Mauser, surgen las UTC y las guerrillas, es Livia, Dora y Lídice, son Guerra y Millán, es el Porteñazo y el Carupanazo, es la ilegalización del PCV y el MIR. Utilizando como excusa el revuelo causado por la toma del tren del Encanto, el 30 de septiembre de 1963, es allanada la inmunidad parlamentaria de Gustavo Machado y los demás diputados comunistas y miristas, detenido será encarcelado por 5 años en el Cuartel San Carlos. La prisión ni lo amilanó ni lo doblegó. Ante el revuelo causado por su prisión el gobierno de Leoni le ofrece la opción del autoexilio a lo cual Machado responde: “prefiero morirme del corazón en el cuartel San Carlos que de una Gripe en París”.

Próximo a cumplir los 70 años es sobreseída su causa, y abandona el cuartel San Carlos para incorporarse inmediatamente a la campaña electoral de UPA, órgano electoral del aun clandestino PCV, regresando nuevamente Gustavo Machado al parlamento nacional de donde había sido ilegalmente sacado.

El 17 de julio de 1983, a las 11 de la noche, en la Clínica Santa Sofía de Caracas, dejará de latir el corazón de Gustavo Machado, quizás el comunista venezolano más reconocido, a quien el escritor Orlando Araujo llamó el Hijo predilecto de la Revolución Venezolana.

 

Comentarios

11:28
lesbia dijo:

!Los hombres libres de pensamiento nunca mueren sus ideas y filosofia de vida permaneceran en el tiempo!!!

05:47
Enrique Machado dijo:

Así es, así fue. A mi padre le envió este comentario.

 

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