Opinión

Autor: Eleazar Díaz Rangel

08:43 am
16
Mar
2015

Durante varios días no sabía qué podía pasar en Venezuela después de las graves amenazas del presidente Obama. No es concha de ajo eso de advertir al país que resulta una amenaza para la seguridad nacional de EEUU, “extraordinaria” e “inusual”. Imagínense. Por supuesto que nadie lo creerá, pues en ningún área es posible, ni siquiera en el suministro de petróleo, toda vez que un vocero del Departamento de Estado se adelantó a aclarar que ese vital renglón estaba fuera de las amenazas. Sin embargo, declaraciones del más alto nivel han habido según las cuales Venezuela puede ser objeto de un ataque militar o de bloqueos económicos, tal como los ha sufrido Cuba desde hace décadas. Ni este país ni este pueblo están en capacidad de soportarlo.

Por lo pronto, creo que debe descartarse una acción militar. Generaría un escándalo mundial, nadie apoyaría (salvo Israel, naturalmente) una acción de esa naturaleza. Podría intentar la confiscación de las transferencias que hiciera Venezuela en dólares y que pasaran por algún banco estadounidense. Eso podría ocurrir, y aunque no nos afectara a la mayoría de los venezolanos, afectaría al Tesoro Nacional, indudablemente.

Contabilizados hasta el miércoles 11, desde el 1° de febrero, en esos 49 días se han producido 148 declaraciones de funcionarios estadounidenses contra Venezuela. Esa cantidad es superior a las habidas durante todo el año pasado: apenas 103. No incluye la del general John Kelly, jefe del Comando Sur, quien dijo que Venezuela estaba “cerca del colapso y de implosionar”. Se trata de un dato aparentemente insignificante, pero sucede que esas declaraciones no son suministradas con fines propagandísticos, como es frecuente entre nuestros políticos. Todo debió ser fríamente calculado.

Por supuesto, tampoco incluye las del vicepresidente Joe Biden ante los presidentes y jefes de Estado de los países del Caricom, cuando -convocados por Washington- se reunieron en esa ciudad, poco antes de la Conferencia de San José (Costa Rica) para presentarle un futuro sombrío de Petrocaribe y ofrecerles a cambio un convenio con el petróleo abundante que comenzaba a tener Estados Unidos, oferta que de alguna manera confirmó el general Kelly en sus declaraciones. No sé si es cierto, pero el Vice habría ido un poco más allá y habría advertido sobre la posibilidad de que el presidente Maduro no estuviera en la Presidencia para la época. Si es cierto, habría que vincularlo con la posibilidad golpista que vivió el país recientemente.

Ni tantas agresiones verbales contra el gobierno del presidente Maduro, ni las del Vicepresidente ante Caricom, ni estas más alarmantes, e “inaceptables”, como las calificó el cardenal Urosa, y menos aún las concretas amenazas del presidente Barack Obama, pueden ser producto de la casualidad, de una apresurada decisión suya, teniendo como es de suponer tiene, suficientes y expertos asesores, conocedores de América Latina y en particular de Venezuela. Lo que uno se pregunta, como seguramente lo harán en muchos países, es que el Presidente de Estados Unidos se atreve a afirmar que Venezuela es una amenaza para ese país y para su política exterior. ¿Cómo puede ser una amenaza “extraordinaria e inusual” a la primera potencia del mundo, no obstante su pérdida de poder económico?

Venezuela ha recibido apoyo de numerosos países, partidos y organizaciones sociales, organización de los Países No Alineados, como nunca había ocurrido. Es cierto que no ha sido toda la esperada de América Latina, donde hubo silencios esperados y otros no tanto, y declaraciones ambiguas como las de China. En un clima de tensiones, ayer se reunían los países de Unasur; sus cancilleres debieron aprobar una declaración en Quito que harán suya en una próxima cumbre por los presidentes de esos países.

El mensaje del viernes del presidente Maduro pareciera dirigido a esa reunión: “Con dignidad, defendiendo nuestra patria. Yo tiendo la mano al Gobierno de Estados Unidos para que avancemos juntos en diálogos francos y busquemos una solución”, además de expresar su convicción de que Unasur se convierta en “un anillo protector de la patria de Bolívar ante la agresión”.

Y fue tajante: “Es mentira, es injusto, es falso que Venezuela sea una amenaza para el pueblo de EEUU. Es una exageración, es desproporcionado, es vulgar que se haya declarado emergencia en todos los EEUU, es ilegal”.

Les dejó las premisas fundamentales para que lleguen a un acuerdo unánime.

-Las Redes
de Juan Barreto se ganaron varios puntos con su manifestación del jueves. Sin el atractivo de la convocatoria o presencia presidencial, logró reunir miles de personas en una marcha antimperialista que animó al Presidente a salir de Miraflores a saludarla. Salvo, muestra contraria, hoy emerge como una segunda fuerza después del Psuv en el Gran Polo Patriótico.

-La incorporación de oficiales de alta graduación a las conversaciones de paz en La Habana revela que tales encuentros han avanzado hasta su etapa final, seguramente la más peliaguda. Otro indicador de tales avances es la decisión del presidente Santos de ordenar suspender los bombardeos, como una respuesta de su gobierno a la suspensión unilateral y circunstancial del fuego que han decretado las Farc-EP. Parecieran pasos firmes hacia la consecución de la paz en Colombia pese a tantos adversarios desde que comenzaron las negociaciones.

-El proyecto de Ley de Orden Público que está en elaboración, por tener la fuerza de ley, derogará la resolución 8610, que ha sido tan polémica, y cualquier otra disposición, incluidas ordenanzas, sobre la materia. Seguramente llegará a la mesa de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional.

-Sorpresa con la recepción de Libertarios… Todo comenzó en Coro; se trata del último libro de mi amiga Josefina Jordán, una novela histórica que muestra la vida de José Leonado Chirinos, de la insurrección que dirigió en 1795, así como de su esposa, la mulata María Dolores, y de otros participantes en esa sublevación. El editor es Iván Márquez Negretti. Supongo que ya está en librerías.

-En lo que va
de este año, se han distribuido 46.215 toneladas de alimentos. No se puede negar el esfuerzo que se hace desde el Gobierno por el reparto de alimentos en todo el país. Y sin embargo, apenas se observa una reducción de las interminables colas frente a los bicentenarios y otros centros de venta de productos de alto consumo. Ese mismo gobierno debería abrir una investigación que permitiera conocer la verdad de las colas.

-Venezuela
figura con 2,09 en la clasificación de banda ancha, uno de los más bajos de la región; después están Cuba 2,17; Honduras 4,29: Colombia 6,37 y Brasil 12,79. El promedio mundial es de 22,7. ¿Qué espera la Cantv para hacerla elevar?

-Oportuna
la iniciativa de los ejercicios cívico-militares de defensa integral antimperialista realizados ayer en casi todo el país. Hubo demostraciones de defensa con artillería y otras acciones bélicas. Entretanto, la Central Socialista de Trabajadores se movilizó con sus milicianos.

 

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