Opinión

Autor: Clíver Alcalá Cordones

07:30 pm
20
Mar
2012

Si me preguntas por qué soy cristiano y tengo fe en Dios, seguramente respondería porque despierto cada mañana con el resplandor de los rayos del sol, siento que respiro y vivo; veo los pájaros volar y la esencia de la humanidad en la ternura de los ojos de un niño, porque pienso que la existencia humana es pasajera y la verdadera vida está en las convicciones y en el destino del alma. Pues bien, si me preguntas ahora por qué soy chavista, la respuesta más corta sería porque el pueblo ahora es gobierno. De la misma forma podría decirte que ser chavista o no, es como el que ama a la patria o el que no le importa, es ver o no ver, conocer o desconocer, es lo colectivo o lo individual; es realmente una posición de carácter personal que cada individuo adopta en base a sus ideales, sus valores, principios y la forma como percibe el mundo, la cual es generalmente producto del entorno en que creció. El chavismo es una expresión popular derivada del apellido del líder de la Revolución Bolivariana, Comandante Presidente Hugo Rafael Chávez Frías; no es un simple eslogan sino que es una corriente que defiende el ideal Bolivariano, la soberanía, la solidaridad, la igualdad, la autodeterminación y la complementación de los pueblos latinoamericano; pone al ser y lo humano como centro de todas las cosas y coloca lo material al servicio del hombre.

El chavismo es un sentimiento popular de respaldo hacia un ideal político que ha incentivado el Comandante Presidente, para revertir las desigualdades que regía al Estado venezolano, recuperando con ello nuestros valores patrios, la identidad nacional y el rumbo perdido de la gloria patria, la cual se encontraba rendida a los intereses del imperialismo estadounidense. Entre miles de causas, somos chavistas porque el índice de desarrollo humano (IDH) de Venezuela se elevó de 0,69 a 0,84. El coeficiente de desigualdad “Gini” se ha ubicado en 0,4099, siendo el más bajo del continente latinoamericano. Las misiones Robinson, Rivas, Sucre han permitido la inclusión en la educación. Con la Misión Barrio Adentro y un 4,2% del PIB de inversión en la salud se ha logrado un eficiente sistema de acceso gratuito a todas y todos los venezolanos. Se alcanzó la soberanía alimentaria a través de la red Pdval, Mercal, Bicentenario e inversiones en el sector agrario. Construcción de viviendas, carreteras, sistema ferroviario, metros, metro cables, trolebús, universidades, complejos deportivos e industriales, modernización de la FANB, etc., que han consolidado el desarrollo y la inclusión en un sistema socialista de deberes y derechos en Venezuela.

Este sentimiento ha penetrado en el corazón del pueblo en general, que apoya las acertadas políticas socio-económicas que se han materializado a lo largo de estos trece años de Revolución, permitiendo la inclusión a millones de venezolanos y venezolanas que no tenían esperanzas de desarrollo. Parte integral de ello son los hombres y mujeres de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que no son más que el pueblo que porta y custodia las armas para la defensa de la patria. Pueblo uniformado que se ve identificado cada día más con los valores patrios inspirados en el ideal Bolivariano que defiende el Chavismo. Venezolanos que han sido parte de los beneficios que la revolución le ha concedido a la vida de todos sus ciudadanos, que ven en este proceso de cambio, las esperanzas que estaban perdidas en un pasado que condujo a que en el seno de la institución militar brotara una insurrección aquel heroico 4F92. ¿Quien más que la FANB para ser “Chavista”?, si dentro de ella nació, de esta provienen sus valores bolivarianos, soberanos y libertarios más fundamentales. Por ello los hombres de armas somos y seremos socialistas, anti-imperialistas y sobre todo Chavistas.

Independencia y Patria Socialista…Viviremos y Venceremos.

 

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