Opinión

Autor: José Vicente Rangel

05:01 pm
23
Feb
2015

1.- Hugo Chávez fue un maestro de la comunicación. Poseía una inmensa capacidad para expresar lo que quería decir de forma sencilla. Coloquial. Sin rebuscamientos. Fue esa su arma más letal: la palabra llana, sin maquillaje. Una manera de expresarse a partir de los dichos del pueblo. Por eso las élites lo tildaban de chabacano. De barriobajero. Pero el discurso chavista tenía un poderoso atractivo para la mayoría del país. Recuerdo una expresión suya cuando sus detractores estaban dispuestos a todo y le reclamaban seriedad. Ese mal entendido sentido de la seriedad que consiste en ponerse solemne y recurrir a palabras huecas. Fue la vez que, ante la ofensiva del enemigo, brutal, descalificadora como siempre, lo desenmascaró con un dicho popular. Por cierto, eran tiempos de conspiración en los que los comprometidos negaban la aventura en que estaban metidos. “Por más que te contonees, siempre se te ve el bojote”, exclamó ante una multitud que, de inmediato, captó el mensaje y eximió a Chávez de más explicaciones. El efecto de poner en evidencia al engaño lo logró el orador.

2.- El significado de aquel refrán -extraído de la cantera popular- no ha perdido vigencia. Al contrario, es la mejor caracterización que se ha hecho de la actitud ambigua, dual, del liderazgo opositor. Que consiste, desde que Chávez llegó al poder en 1999, en tirar la piedra y esconder la mano. De un liderazgo obstinado en arremeter con hipocresía contra el orden constitucional ocultando el propósito. Siempre negando su participación, aun cuando esté metido hasta la coronilla en oscuras aventuras.

3.- Por eso la duda razonable sobre las aclaratorias que suele hacer la oposición. Si fuera por el sempiterno formato que emplean sus dirigentes para negar su participación en la desestabilización, no habría ocurrido el golpe del 11-A, el paro petrolero, el terrorismo y la guarimba. ¿O es que la dirigencia opositora cree que los venezolanos somos pendejos?

4.- El pueblo aprendió mucho durante el proceso bolivariano. Aprendió leyendo la Constitución. Aprendió de Chávez a distinguir dónde está la verdad y dónde la mentira. No necesita intérpretes. Sabe leer el silencio y distingue de inmediato la traición de la lealtad. Cuando la oposición cree que está engañando al pueblo, la engañada es ella porque la intuición del colectivo nacional capta, rápidamente, lo que se trama.

5.- Por eso resulta patético el esfuerzo de los dirigentes opositores para descalificar las denuncias sobre sus vínculos con la subversión. De inmediato se les ve el bojote, porque el pueblo aprendió de Chávez a no dejarse engañar por el contoneo, y, en segundos, descubre lo que está detrás. La última denuncia del presidente Maduro podrá ser banalizada. Se burlarán de ella. La negarán una y mil veces. Pero fracasarán en el intento de disimular sus intenciones. Porque la historia es implacable: los sindica cada vez que niegan su participación. Ya que de antemano se sabe que cuando dicen no, es todo lo contrario. Es la falsedad enmascarada. Lo fue en episodios pasados, como la traición del 11-A y el miserable paro de la industria petrolera, hechos que contaron con apoyo de la oposición que los negaría cínicamente. O como ocurrió, recientemente, con la guarimba criminal, defendida por ellos -y glorificada-, ante la cual, posteriormente, tomaron distancia sin llegar a condenarla. Siempre es así. Porque, como Chávez lo dijo, “por más que te contonees, siempre se te ve el bojote”.

Laberinto

No creo que el presidente Santos haya tenido conocimiento del plan diseñado por el sector golpista venezolano en connivencia con organismos de seguridad e inteligencia norteamericanos. Pero no es la primera vez que se da esa relación desestabilizadora en América Latina. El golpe en Guatemala contra el presidente Jacobo Arbenz, monitoreado por el entonces secretario de Estado, Foster Dulles, y la United Fruit, tuvo ese formato. Los mercenarios de Castillo Armas operaron desde bases militares en países vecinos y contaron con apoyo aéreo…

El intento por impedir que Allende tomara posesión de la Presidencia lo manejó la CIA. Hasta le suministró armas al comando que asesinó al comandante del Ejército, René Schneider, oficial institucionalista. Y el alzamiento de la escuadra en Valparaíso la madrugada del 11 de septiembre de 1973 que desencadenó el golpe final fue coordinado por unidades de la flota norteamericana, cuya presencia en el área fue justificada con la excusa de realizar “operaciones conjuntas”…

La invasión a Panamá tuvo las mismas características: participación activa de la oposición interna y el ataque de efectivos militares de EEUU…

En Dominicana también funcionó esa combinación letal contra el gobierno constitucional de Juan Bosch…

Igual en otros países de la región: Suramérica, Centroamérica y el Caribe. También en Playa Girón, donde se dio la combinación de mercenarios con el apoyo de unidades aéreas y marítimas de EEUU que, a diferencia de otras agresiones, terminó en fracaso debido al coraje y organización de la revolución cubana…

Respecto a Venezuela existe la experiencia del 11-A con abierta participación de EEUU; y, actualmente, cuando el país adquiere connotación de enemigo -según informe del Pentágono- y pasa a ser considerado objetivo militar, la situación se complica. Porque todo cuenta en los cálculos bélicos del gobierno norteamericano. Ya no solo es la guerra mediática, la ayuda económica a la oposición y la presión sobre la región para aislar a Venezuela, sino el empleo de toda clase de provocaciones…

Por ejemplo, operar desde naciones vecinas. Las informaciones de inteligencia que maneja el presidente Maduro indican que aviones basados en islas del Caribe y Colombia tenían la misión de atacar blancos de valor estratégico por la conmoción nacional y mundial que la acción provocaría…

No sé, no sé si el tema ya lo trató Maduro con Santos, como lo anunció en su denuncia inicial, pero dada la situación de las relaciones entre las dos naciones, a su fragilidad, a los poderosos enemigos que del otro lado de la frontera acechan al proceso bolivariano, no tendría nada de extraño que uno de los sitios ideales para montar una provocación sea el territorio colombiano, donde existe un conjunto impresionante de bases militares -aproximadamente siete, en distintos lugares, algunos próximos a la frontera con Venezuela- bajo control norteamericano, y donde resulta factible preparar una operación con unidades aéreas camufladas…

Por cierto, a raíz de los últimos acontecimientos, de las informaciones sobre el “golpe terrorista” -puesto en duda como siempre por la oposición-, más de una persona, entre otras Diosdado Cabello, ha recordado la denuncia que hice meses atrás sobre la adquisición, por gente con recursos de la oposición, de varios aviones para intentar acciones desesperadas en territorio venezolano, supuestamente llevados a bases militares donde permanecerían a la espera del momento para actuar. ¿Falso o cierto? Todo es posible cuando están de por medio políticas de poder…

Contra Podemos, partido emergente de España que amenaza al bipartidismo agotado, se ha desatado una feroz campaña de los partidos responsables de la crisis, PP y Psoe, y medios de comunicación. Parecida a la de aquí contra Chávez cuando ganó la Presidencia, y en Grecia contra Tsipras, líder del partido vencedor en las últimas elecciones. En ambos casos la ofensiva del terror fracasó. Cuando los pueblos deciden tomar un camino distinto al de viejas y anacrónicas políticas, nadie los para.

 

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