Opinión

Autor: Earle Herrera

11:06 am
06
Nov
2015

Desde que Ramos Allup se quitó el flux de casimir y se metió en una extraña camisa al insólito estilo Jesús Torrealba, la MUD develó sus temores. Debió haber sido al revés, con un Torrealba enfluxado a lo Ramos, señal de superación con esfuerzo propio, como el Juan Bimba que se convirtió en yuppie hasta que el 27-F se lo llevó en los cachos. En esa confusión fashion Allup-Torrealba se esconde un retroceso que algunos columnistas asoman sin rodeos: el deseo de volver a los días del puntofijismo. Invocar aquel amortajado pacto como opción de futuro no deja de ser un patético extravío histórico o una fanfarronada triunfalista. Las encuestas tienen bastante responsabilidad en esas ganas de andar “de a pa’trás” que asalta a la derecha hijastra del “consenso de Washington” y a cierta izquierda indizada y arbitrada. La euforia numérica los impele a celebrar un funeral -el del chavismo- sin muerto a la vista. La nostalgia puntofijista convierte a la MUD en estatua de sal que solo mira hacia atrás. No es fácil lanzar olvido sobre tres mil muertos y desaparecidos. La nostalgia no borra las masacres de Yumare, Cantaura y El Amparo. Tampoco los allanamientos cruentos de liceos y universidades. Menos toda la sangrienta historia que se enmarca entre dos frases: “Disparen primero y averigüen después” (Betancourt) y “hemos recibido el beso mortal del FMI” (Barrios). Otras alocuciones alumbran la añoranza puntofijista: “¿Cuánto hay pa’ eso?” y “Aquí se roba porque no hay razones para no hacerlo”. Entre esas frases, dos temblores: el del ex ministro del Interior, Octavio Lepage (CAP I), cuando cigarro en mano tembleque “informa” de la muerte (asesinato) de Jorge Rodríguez (p), y el patatús que paralizó a su colega, Alejando Izaguirre (CAP II), cuando los muertos del Caracazo le impidieron decir que la situación era de absoluta normalidad. Solo alcanzó a balbucir: “No puedo, no puedo”. Lo canta Cristóbal Jiménez, “esos nunca volverán”, y lo sublima Gustavo Adolfo Bécquer en sus oscuras golondrinas: “Pero aquellas que se fueron, esas no volverán”. Copla y verso que las mustias viudas retrofijistas ocultan bajo las sábanas húmedas de Datanálisis. Profesor de la UCV

ultimasnoticias

 

Hacer un comentario.



Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten.

Patriagrande no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicar aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.

Comentarios