Política

20
May
2010

Dip. Carolus Wimmer

El Gobierno de facto de Honduras, las violaciones de derechos humanos en Colombia, la instalación de bases militares extranjeras, el bloqueo represivo de Estados Unidos a Cuba y la invasión de Las Malvinas por parte de Gran Bretaña, fueron algunos de los temas más discutidos y rechazados durante la pasada Cumbre de los Pueblos, efectuada en Madrid, España.

El vicepresidente del Grupo Venezolano del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), diputado Carolus Wimmer, asistió al evento denominado “Cumbre de los Pueblos, Enlazando Alternativas IV” y destacó que las resoluciones políticas finales estuvieron orientadas a la defensa de la democracia, la soberanía y la independencia de los pueblos.

El caso de Honduras aún sigue vivo, se elevaron miles de exigencias a los gobiernos europeos para que no reconozcan un régimen golpista e ilegítimo ni tampoco a su mandatario Porfirio Lobo”, manifestó.

Asimismo, refirió que fue ratificado el pleno respaldo y solidaridad a la República de Cuba y a su pueblo, exigiendo el cese del bloqueo criminal aplicado por el gobierno de Estados Unidos y pidiendo a las democracias europeas no apoyar este mecanismo imperialista.

También se propuso activar una nueva campaña por la libertad de los cinco antiterroristas cubanos, privados de libertad hace más de diez años en territorio norteamericano por buscar informaciones que evitaran futuros planes de ataque contra Cuba por parte de organizaciones radicadas en la ciudad de Miami.

En ese sentido, Wimmer también informó que se solicitó nuevamente el cierre definitivo de la cárcel estadounidense de Guantánamo, ubicada en territorio cubano, desde donde se perpetran crímenes violentos y se violan los derechos humanos.

Tema Colombia

El también secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Venezuela (PCV) consideró acertadas y excelentes las palabras de la senadora colombiana Piedad Córdoba durante la cumbre.

Córdoba hizo énfasis en que Europa saque a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN) de la lista de organizaciones terroristas”, expresó, por considerar que sería el primer paso hacia la consecución de un acuerdo humanitario.

También pidió a la Unión Europea presionar al gobierno colombiano para conformar una mesa de diálogo y de paz con estas fuerzas beligerantes, y así finalmente lograr una solución política al conflicto colombiano.

Igualmente, hubo un contundente rechazo al hecho de que los gobiernos y medios de comunicación europeos silencien las violaciones de derechos humanos perpetradas en Colombia.

Hay constantes visitas de diplomáticos europeos a mi país, pero sólo se encargan de hacer negocios y dejan a un lado la defensa de los derechos humanos”, denunció la senadora.

No más bases militares

En la cumbre también se repudió categóricamente la instalación de bases militares de naciones potencias en otros territorios.

La Unión Europea no debe ser facilitadora de la intervención y planes militaristas de Estados Unidos en el mundo y mucho menos en América Latina”, manifestó Wimmer.

Agregó que este apoyo se da generalmente con el aval de los Estados parte de la Organización del Tratado Atlántico Norte (Otan) y permitiendo la utilización de las islas holandesas, inglesas y el suelo francés, así como de sus puertos y aeropuertos, para operaciones militares de la Cuarta Flota.

Los pueblos acordaron ejercer presión social sobre los gobiernos europeos que brindan este apoyo y así, en lugar de patrocinar la guerra, mejor se promueva la instalación de bases de paz”, precisó el diputado comunista.

Invasión de Las Malvinas

En torno al caso de Las Malvinas, hubo un rechazo rotundo al Tratado de Lisboa, una especie de Constitución europea, por reconocer al archipiélago como territorio europeo, violando todos los derechos internacionales y negando el derecho histórico de Argentina sobre estas islas.

El vicepresidente del Parlatino indicó que se repudió el envío de una flota militar inglesa al área cercana a Las Malvinas por constituir una provocación directa que podría desencadenar una hipotética guerra.

A diferencia del conflicto originado en 1982 (La Guerra de Las Malvinas), esta vez no sería una guerra entre Argentina y Gran Bretaña, sino entre Europa y América Latina”, enfatizó.

El diputado explicó que, tomando en consideración la actitud mostrada por los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y sus políticas de integración, un negado ataque contra Argentina podría implicar acciones de apoyo y defensa por parte de América del Sur.

En otros temas, el parlamentario añadió que también se extendió, al unísono, el no reconocimiento a los tratados de libre comercio (TLC), debido a que son mecanismos que no benefician a los pueblos ni contribuyen al desarrollo de las sociedades.

Por último, se mostró una clara solidaridad con el pueblo de Haití, país sucumbido en una fuerte crisis tras ser víctima de un poderoso terremoto meses atrás, y se pidió a los gobiernos la creación de mecanismos para ayudar a todos los haitianos.

Fuente: Prensa Vicepresidencia
 

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